Si hablar abiertamente de sexualidad ya genera tensiones, posturas sobre lo correcto o no, la edad, el sexo, etc., Si promover el uso del Condón u otros métodos anticonceptivos pasan por discusión y análisis de toda iglesia, programa de televisión, encuesta ciudadana, etc., qué podemos esperar de la conversación y discusión acerca del Aborto: Silencio, y más silencio. Y así una vez más el control sobre nuestros cuerpos y sobre qué queremos, parece que estuviera fuera de nuestro alcance y poder de decisión.
Del Aborto no hablamos, y si no fuera por alguna que otra campaña en contra de éste, públicamente no lo veríamos, se ha dejado en el espacio de las conversaciones sobre donde la moral tiene la última palabra, los organismos clérigos lo repudian, el Estado no se prenuncia pero lo castiga sin piedad a través de sus leyes, Y muchos siguen pensando que no es un tema que se deba abordar con la urgencia que lo requiere. El Aborto con esta campaña de casi inexistencia, no es que haya dejado de existir, al contrario sólo ha in visibilizado las miles de complicaciones sanitarias que tiene el hecho de practicarse un aborto en este país, y en la clandestinidad en la que se hace.
Las cifras hablan de 400 abortos diarios registrados en Hospitales Públicos, lo que lleva a una estimación de 160.000 abortos anuales en Chile. Si acá mencionamos del sector público -de los abortos caseros que terminaron mal, y no de los que se desarrollan en Clínicas Privadas, o que tuvieron la suerte de no terminar en complicaciones- ¿Es acaso el aborto un hecho que no ocurre?. La Mortalidad Materna por aborto en nuestro país tiene una incidencia cercana al 10% según el propio Ministerio de Salud de Chile y la Organización Panamericana de la Salud, pero aún así el Proyecto de Ley por la despenalización del aborto introducido por el Diputado Marco Enríquez Ominami (PS) y René Alinco (PPD), se encuentra detenido en el Congreso.
Despenalización y Marcha del 28 de Septiembre.-
En Chile el Aborto Terapéutico fue permitido por el Código de Salud entre 1931 a 1989, durante este período toda mujer cuya vida estuviera en peligro podía solicitar un aborto, pero esto cambió luego que la Dictadura militar en 1989 eliminara esta excepción.
Hoy en día, todo aborto –sin excepción- está penalizado por el Código Penal, Artículos 342 A y 245, bajo el título de “Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública”, con una pena de 3 a 5 años por obtener un aborto y de 541 días a 3 años por proveer uno.
Sin embargo, ya que el aborto es una realidad que esta afectando diariamente la seguridad y vida de miles de mujeres en Chile y el mundo, se realiza desde el año 1993 la campaña por la despenalización del Aborto el 28 de Septiembre en América Latina y el Caribe.
En Valparaíso, ese mismo día y bajo la consigna de “La Mujer Decide, La Sociedad Respeta y El Estado Garantiza”, se reunieron a eso de las 18 hrs., frente al Congreso Nacional distintas organizaciones tales como Católicas por el Derecho a Decidir, Colectivo Feminista Las Sueltas, Micaela Cáceres, La Red de Violencia contra la Mujer, Colectiva 28, Belén de Sarraga, El Remo, y distintos ciudadanos para sensibilizar y hacer ver este tema frente a la ciudadanía, marchando hasta la Plaza Victoria.
Verónica Vera Ramos –Coca- Directora de Católicas por el Derecho a Decidir en Chile, una red Latinoamérica que se encuentra en 7 países, con oficina formada en Valparaíso y grupos en Chillan, Valdivia y el Quisco habla con El Ciudadano y se refiere a la Campaña por la despenalización: “Nosotras las mujeres, las que vivimos sin hacer voto de castidad, necesitamos métodos anticonceptivos, necesitamos a veces abortar porque quedamos embarazadas sin quererlo, los métodos anticonceptivos fallan, hay mujeres violadas, hay fetos que vienen mal, hay una serie de condiciones que la Jerarquía de La Iglesia debiera ver… Las católicas por el derecho a decidir estamos en desacuerdo en todo lo que se refiere a los derechos sexuales, y los derechos reproductivos, y es por eso nosotras tenemos diferencias con esta Jerarquía, el Papa, Los Obispos, que son hombres que se supone célibes, y que no están desacuerdo con estos temas… Nosotras nos sumamos a este día, Ya que también estamos luchando por la despenalización y la Legalización del aborto, Y creemos que es una decisión de la mujer si quiere abortar o no”.
Paula Santana asistente a la marcha, y participante de la Red Chilena contra la violencia domestica y sexual asegura que con respecto al aborto: “Lo necesario es instalar un poco el tema, ya que esta tan silenciado no porque el problema no sea grave, sino porque la sociedad se empeña, y las mujeres chilenas se empeñan en no hablarlo, en silenciarlo… Nadie quiere hablar, ni legislar, ni hacer algo desde el punto de vista publico, hay un cierre total…Es un tema demasiado conflictivo y nadie esta dispuesto a jugársela”.
El problema de una legislación prohibitiva es que la discusión sobre el aborto no se pone sobre la mesa, y el número de practicas abortivas en condiciones sanitarias deplorables no disminuye, acá estamos frente a un tema de Salud Pública grave. Y es que el aborto se vuelve un problema de sobre vivencia para determinadas mujeres: mujeres de escasos recursos que no pueden pagar una clínica privada, abortos caseros de bajo cuidado y alto riesgo sanitario, con una carga social y moral alta, que la sociedad ha continuado reproduciendo por la falta de información frente a estos temas y que las mujeres deben soportar. Frente a esto Paula Santana dice “Es una decisión que toman las mujeres de manera absolutamente responsable, ninguna mujer se lo hace porque quiere, los abortos que se hacen es porque son las mujeres quienes evalúan su situación personal, etc., y todo lo que esto significa, y deciden no seguir con el embarazo… Es una decisión absolutamente responsable y eso es lo que tiene que quedar súper claro”.
Hasta hoy se lleva recolectando más de 3.000 firmas por la Despenalización del Aborto, pero es de suma urgencia que el tema se instale más allá de la discusión moral, y ya como un tema de Justicia Social para todas aquellas mujeres que a pesar de todo discurso ya están diariamente tomando esta decisión.